" Ten cuidado de aquel
que no sabe casi nada,
porque seguro
lo único que sabe
es hacerte
daño "
Esta es una de las leyes de Pardo sobre la conducta humana, la cual es instintiva y reprimida a la vez, según la naturaleza de la persona, y su formación.
El instinto de conservación conectado con el ego pueden producir daño sin necesidad de defensa y sólo por el placer de ver sufrir al otro sin sentir dolor propio, y es una de las formas de derivar en otra persona el dolor que existe naturalmente.